Pasa la vida.
Es increíble como pasa la vida, parece ayer cuando estaba soltero y se me hacían larguísimos los días cuando uno estudiaba, estaba deseando de terminar los estudios, hacer la mili, trabajar para ganar dinero, hacerme novio, casarme y formar una familia.
Desde el primer minuto de vida, la vida pasa, pasa porque cuenta el contador y no para hasta llegar el momento del desenlace final.
Pero cuando se da cuenta uno de verdad cuando pasa la vida, es cuando se llega a una cierta edad, una edad a la que cada uno se da cuenta, pues el bebé no se da cuenta de que la vida pasa, como tampoco se da cuenta un joven adolescente.
Alguien mayor que yo me dijo cuando fui a la mili “veras como pasa de deprisa la vida cuando vengas de la mili” y no se equivocó, desde entonces cada vez ha ido mas rápido y mas, sin darme mucha cuenta, porque entre otras cosas estaba uno muy ocupado ganando dinero, creciendo profesionalmente y cumpliendo objetivos que se nos marcaban.
Ayer fui consciente de lo que verdad era pasar la vida, tuve una sensación que hasta ahora no había tenido, estaba mirando a mi nieto, y así pasé las horas embelesado sin tener constancia de tiempo ni de nada, sin importarme lo que tenía que hacer, porque entre otras cosas, no tenía nada importante que hacer, aunque fuera lo mismo que cuando mis hijos considerara importante las mismas cosas.
Y es que, lo que en una edad nos parece importante, pierde toda importancia en otra edad y esto es algo que solo se sabe cuando llegas a esa edad, es como el acné, que dicen que se cura con la edad, mientras que la experiencia se consigue con ella.
Que las musas me acompañen.
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