miércoles, 18 de julio de 2012
SIN SOLUCIÓN
Perdonen ustedes si soy muy pesimista pero después de cuarenta años viendo lo mismo creo que ya es hora de decir que esto no tiene solución, y no tiene solución porque mientras el zorro esté cuidando de las gallinas, no puede venir ninguna solución, es como tener al Conde Drácula cuidando del Banco de sangre.
El joven que me lea pensara que si hay solución y me consuela que lo crea, pero le he de decir que cuando estrenamos democracia yo tenía la misma ilusión, pero hoy después de cuarenta años viendo lo mismo no me queda más remedio que pensar así.
Y es que mientras el legislativo el judicial y el ejecutivo estén implicados en el sistema no creo que venga ninguna solución, pero tampoco creo que venga la solución de un movimiento que entre sus propuestas sea la de nacionalizar bancos o ocupar los pisos vacíos y todo ellos desde un movimiento asambleario donde hay un gran totum revolutum.
No puede venir una solución a los problemas si los que tienen la solución tienen que solucionarlos perjudicándose a sí mismos, no me sean inocentes.
Son demasiados años los que llevo leyendo noticias en los periódicos, cada vez más alarmantes y catastrofistas sobre el nivel de corrupción y alarmante deterioro de las instituciones y/o de sus dirigentes para después ver como todo queda en agua de borrajas, noticias que parecía que alguien que había hecho algo muy grave al final no pasaba nada, ni por parte del denunciado ni por parte del denunciante, cuando alguien debe pagar, si lo denunciado es muy grave y es verdad pero por lo contrario si lo denunciado siendo tan grave no es verdad digo yo que algo tendría que pagar por lo denunciado.
¿Y los medios de comunicación? Pues cuanta más basura mejor, más audiencia, además sabemos perfectamente que va a decir en cada momento el periodista de turno, son totalmente previsibles y lo mismo el medio para el que trabajan.
Alguien dijo alguna vez que para que las cosas se pongan bien se tienen que poner primero muy mal y me da miedo simplemente de pensarlo a donde nos lleva esta sociedad escasa de principios y de valores y sobre todo de mecanismos para que los sinvergüenzas no se vayan siempre de rositas y es que me remito al principio de este articulo ¿Qué sinvergüenza va a cambiar una ley que pueda meter en la cárcel a el mismo?
Lo dicho, me voy a llorar a los Paúles.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario